En el Zoológico de Taiyuán, en la provincia de Shanxi, al norte de China, un león se vio obligado a arrancarse a mordiscos la mitad de su propia cola, que quedó atrapada en las aguas congeladas de un pozo a través del cual se le proveía de beber, informa Daily Mail.
Un grupo de turistas que visitaba el zoológico durante las festividades del Año Nuevo Lunar, advirtió que al león le faltaba parte de su cola. Inmediatamente demandaron saber qué había pasado.
Un vocero del zoológico sostuvo que el animal se había quedado dormido con la cola dentro del pequeño estanque que le proporcionaba agua para beber y que, debido a las bajas temperaturas, se congeló mientras dormía
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