Porque Man of Steel es Mejor Película que Batman v Superman Dawn of Justice

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Batman v Superman Dawn of Justice es un desastre indefendible. La película cumplió con todo aquello que se temía cuando fue anunciada como una secuela de Man of Steel que incluiría de golpe a Batman y Wonder Woman para eventualmente introducir a Justice League en el cine.
La contratación de Chris Terrio -ganador del Oscar a Mejor Guion Original por Argo- para depurar y aumentar los alcances del primer tratamiento de argumento que dejó David S. Goyer, ayudó a calmar los animos enardecidos, tanto así que muchos comenzamos a confiar en las posibilidades de esta nueva cinta.
Lamentablemente de nada sirvió el talento detrás de las cámaras.
Con 29%  de aprobación en Rotten Tomatoes sitio dedicado a la compilación de críticas de medios especializados en todo el Mundo, NO a la emisión de estas, Batman v Superman es una de las películas de superhéroes peor calificadas de la historia.
Las consecuencias de esta situación traen aparejadas reacciones interesantes, y en su mayoría incongruentes, de los fanboys que se obstinan en defenderla aun cuando se les explique con peras y manzanas qué fue lo que salió mal en el filme.
Los mismos fanboys, por cierto, que despedazaron Man of Steel con calificativos como “aburrida”, “seria” y “contraria a la esencia de Superman”.
Queda claro que Man of Steel es una película superior a Batman v Superman y es a partir de ese comparativo que reflexionamos sobre aquello que funcionó en la estupenda cinta del 2013.
Man of Steel tuvo presente que, para brindar credibilidad a su tono adulto del mythos de Superman, debía contar con arcos delimitados que sirvieran para exponer al personaje central, sus dilemas internos, peleas y contextos.
La secuencia inicial en Kryptón y la batalla de Metrópolis fueron extremos de un mismo hilo narrativo que se tomó su tiempo para retratar a un ser predestinado por su naturaleza alienígena y cuyos círculos familiares y sociales sufrirían las consecuencias de ella.
A Batman v Superman no le interesa plantear una estructura argumental. Su único propósito es ser un trailer de dos horas y media de Justice League y arrojar la mayor cantidad posible de easter eggs e indicadores directos del DC Extended Universe. ¿El resultado? Un collage de ideas y secuencias inconexas carentes de fluidez narrativa.
Una de las cossa de Man of Steel es observar la evolución de Clark Kent de individuo en conflicto consigo mismo a defensor del mundo que le dio cobijo.
Sus motivaciones partían de puntos encontrados. Por una parte estaba la convicción de usar sus habilidades para beneficio del hombre, y por otra respetar el ideal de su padre terrestre, quien le advirtió que todo paradigma humano habría de cambiar por completo si se supiera la existencia de un alienígena todopoderoso.
El dilema entre ayudar a la gente o permanecer oculto eventualmente a encararse con su naturaleza e identidad verdadera: Kal-El.
Por otra parte estaba el General Zod, quien por su radicalismo kryptoniano fue capaz de cometer los actos mas atroces, desde un fallido golpe de estado hasta el intento de terraformación de un planeta habitado.
Encontrar a Kal-El le era prioridad, pues en su sangre yacía la clave para iniciar una nueva generación kryptoniana en la Tierra.
Héroe y villano dispuestos a defender sus ideales –expuestos con claridad- hasta las últimas consecuencias.
Pero Batman v Superman es tan cínica con sus personajes que no le interesa brindarles motivaciones reales. Lex Luthor es quien mas resiente esta carencia y como resultado queda un villano cuyas acciones son reducidas a deus ex machina en sucesión constante.
Man of Steel fue un replanteamiento de Superman que partió de tres ideas: los conflictos existenciales de su figura central, la recepción que esta tendría en un mundo que le teme a lo ajeno y el potencial destructivo de los superhéroes.
Inquietudes que denotaron la mano de Christopher Nolan quien se involucró en la premisa y financiamiento y que lo convirtieron en un filme con discurso.
Batman v Superman es resultado de factores externos que obedecen unicamente a competencia corporativa. Aquí ya no hay ideas a explorar, sino solo un afán de levantar universos fílmicos por generación espontánea.
En otras palabras, mientras Man of Steel presumió convicciones temáticas y riqueza de lecturas entre líneas, su secuela se limita a ser un grotesco show de fan service sin sustancia.
Man of Steel fue divisiva, es un hecho que no puede omitirse. Pero aprovechando el hype de Batman v Superman, vale la pena verla y darse cuenta de que en realidad es una interesante deconstrucción de la figura del superhéroe.
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