Su instintiva estrategia de supervivencia hace recordar a un “grupo cohesionado de guerreros espartanos”, dijo el especialista
Aaron Pomerantz, biólogo y estudiante de la Universidad de California, en Berkeley (EE.UU.), se llevó una gran sorpresa al toparse el pasado agosto con una misteriosa criatura en la reserva nacional Tambopata, Perú.
De aspecto similar al de una masa ‘pulsante’, esa criatura, aferrada a un árbol, expuso un extraño método de supervivencia para defenderse de predadores, recoge The Mirror. Según explicó el especialista, la masa era en realidad una cúmulo de larvas de ‘moscas de sierra’ que se reunieron para constituir tan eficaz método de defensa. Decenas o cientos de embriones de estos insectos se entrelazaban para parecer mucho más grandes de lo que serían por sí solas, y se movían al unísono para aparentar ser un solo organismo.
